Iphone 5
El
iPhone 5 es el nuevo teléfono móvil de Apple.
Estrena pantalla de 4 pulgadas, conexión principal y detalles que
podemos considerar suficientes para hablar de un cambio de diseño. Y es
que el nuevo iPhone estrena el uso de aluminio para la parte trasera.
También hay novedad en el procesador del nuevo iPhone 5. El llamado
A6 es un nuevo procesador que promete doblar la velocidad y trabajo con
gráficos del modelo anterior, y al que acompaña 1 GB de memoria
RAM. El tamaño del procesador se ha reducido un 22%.
En el aspecto físico, además de un cuerpo más alargado, Apple le ha
dado a su nuevo teléfono un grosor de tan solo 7.6 mm y un peso récord
de
112 gramos. Es un 18% más delgado que el anterior iPhone.
Conectividad LTE pero no en todos sitios
La velocidad es otro de los aspectos mejorados de este nuevo iPhone 5. Como se esperaba, es un terminal
LTE, pero la banda “europea” en la que trabaja es la 1800 Mhz, y salvo milagro,
no será soportada en España. Las otras dos son la 700 y 2100.
Lo que sí que podremos aprovechar es la nueva Wifi 802.11n en las bandas de 2.4 y 5 Ghz para alcanzar unos teóricos 150 Mbps.
La pantalla del nuevo iPhone 5
La verdadera razón del nuevo iPhone 5 es la pantalla. Pero no nos
quedemos solo con el aumento de la misma. Es cierto que Apple le ha dado
media pulgada más a su teléfono, subiendo la resolución hasta los
1.136×640 píxeles con el objetivo de mantener una densidad de píxeles de
326 ppp y seguir bautizándola como Retina Display. La relación de
aspecto pasa a ser ahora de 16:9.
Además del tamaño, la principal novedad en la tecnología que usa
Apple para su nueva pantalla. Básicamente lo que se ha producido es la
eliminación de una de sus capas, pues los sensores táctiles se han
integrado directamente en el panel
LCD.
La cámara de fotos, seña de identidad
Uno de los puntos clave a la hora de elegir un teléfono móvil avanzado hace tiempo que es el de la
cámara de fotos.
Al consumidor más exigente actual no le vale con una pantalla grande y
de buena resolución, ni lo último en potencia. También quiere que las
fotos que haga con su nuevo teléfono merezcan la pena. Que sean las
mejores que se pueden hacer con un teléfono.

Apple ha seguido con su línea de mejora de la cámara en su nuevo iPhone 5 y tenemos un
sensor de 8 megapíxeles retroiluminado,
con lente de cinco elementos de zafiro, filtro IR híbrido, apertura
f2.4 y una serie de mejoras para conseguir que sea una cámara mejor que
la del iPhone 4S, aunque básicamente es la misma.
El nuevo procesador A6 ayudará a conseguir esas mejoras, pues se
avecina mucho tratamiento de la imagen para reducir ruido, mejorar
nitidez … En la parte de software, la novedad más destacable es
Panorama, que consigue imágenes de 28 megapíxeles.
En cuanto al modo de vídeo,
grabará a 1080p con mejor estabilidad y detección de rostros. Y por fin se podrá hacer fotos mientras grabamos vídeo, una funcionalidad que ya hemos visto en sus rivales.
Respecto a la cámara secundaria, ahora ocupa justo el centro de la
parte superior del teléfono, y es capaz de grabar vídeo a 720p, con
sensor retroiluminado y posibilidad de realizar videollamadas vía 3G.
Precio y disponibilidad del iPhone 5
Como es habitual en Apple, y es un tema del que deberían sin duda
aprender sus rivales directos, durante la presentación se han dado todos
los detalles de la
disponibilidad y precio del nuevo iPhone 5.
Disponibles en colores blanco/plata y negro/grafito, el modelo
básico, con 16 GB de memoria interna, tendrá un precio de partida de
199 dólares. Se puede reservar desde el 14 de septiembre en
EEUU, con una salida prevista para el 21 de ese mes.
Los precios de los otros modelos son de 299 dólares para el de 32 GB
y de 399 dólares para el de 64. Todos estos precios son para contratos
con operadores en
EEUU, no libres. El coste del nuevo iPhone 5 será el mismo que tiene ahora el iPhone 4S.
En
España habrá que esperar. El
28 de septiembre el nuevo iPhone 5 llegará a los escaparates de las Apple Stores y los catálogos de las operadoras
Samsung Galaxy S3
Durante los últimos meses hemos visto múltiples rumores en torno al futuro buque insignia de la compañía coreana, el Samsung Galaxy S3.
Multitud de imágenes y datos, algunos ciertos otros no, que dieron paso
a su presentación a principios de mayo. Ya tuvimos oportunidad de probarlo en Londres. Ahora, os traemos un
completo análisis de uno de los smartphones de referencia para este 2012.
La gama alta en Android este año viene pisando fuerte. Tras ver las apuestas de Sony (Sony Xperia S) y
HTC (
HTC One X y One S), dos competidores formidables, nos toca poner a prueba un terminal que viene con el listón muy alto.
La expectativa es máxima, tanto o más como el nivel de exigencia. Veamos si cumple, o no, con todo lo que esperábamos de él.
Samsung Galaxy S3, contra el mundo y contra él mismo
Echemos la vista atrás y repasemos los precedentes: Samsung Galaxy S2 fue la referencia en Android durante el 2011, se vendieron
20 millones de unidades
de este modelo y fue un año que sirvió para que la empresa se
consolidara como una de las marcas referencia del sistema operativo de
Google.
Ante esta situación, y los rumores que no hacen más que disparar las exigencias de muchos. Samsung lanza su nuevo modelo, el Samsung Galaxy S3. Un hardware que corrobora el nuevo estándar de
la gama alta en Android:
cuatro núcleos, pantalla de gran tamaño y una cámara fiable. Sin
embargo, hay algo más que no han querido dejar de lado: el software.
Las especificaciones técnicas han alcanzado una cota altísima pero
la cuestión es: ¿podemos sacar el máximo provecho a tanto núcleo y
potencia? Samsung dice que sí y para ello ha dotado al S3 con
aplicaciones de todo tipo para no sólo destacar en los componentes. ¿Será suficiente? Veamos esta y otras muchas cuestiones a lo largo del
análisis.
Diseño
“
Diseñado para humanos”. Con este slogan Samsung ha querido
introducir todos los cambios de su nueva punta de lanza. La naturaleza
también ha sido otro gran pilar para definir la transformación de un
terminal que apuesta por
un diseño más redondeado en las esquinas y donde se mantienen algunos elementos estéticos del Samsung Galaxy
SII.
De nuevo, nos encontramos con el
policarbonato como
el componente principal, con permiso de la pantalla. Es un material
controvertido, para algunos es un signo de confianza ya que resiste bien
los golpes y otro tipo de perrerías. Para otros es un signo de acabados
baratos en un terminal que se le presupone un nivel de calidad mayor
que al resto.
Para gustos colores. En mi opinión creo que
la decisión es acertada, es cierto que podrían haber recurrido a otro tipo de diseños más sofisticados con el mismo material, véase el
HTC
One X, pero esta fórmula funciona perfectamente. Eso sí, un detalle que
no me ha convencido es el engaño que pueden producir a la vista el
plástico.
Pantalla
Hora de hablar de uno de los aspectos importantes de todos los
smartphones: la pantalla. Samsung ha sido una empresa puntera en la
fabricación de pantallas, si bien es cierto que sus pantallas
AMOLED no son del gusto de todos. El Samsung Galaxy S3 viene equipado con una
Super AMOLED de 4,8 pulgadas y una resolución de pantalla de 720×1080 píxeles. O lo que es lo mismo: 306 píxeles por pulgada.

El ángulo de visión es casi completo y se puede ver la pantalla
perfectamente desde casi cualquier punto de vista. La calidad es
realmente buena y
los colores son bastante fieles, aunque sigue teniendo el ligero tono azul característico de las pantallas
AMOLED. A nivel de nitidez y definición roza un nivel muy bueno, a pesar de Pentile.
La pantalla táctil capacitiva, como no podía ser de otro modo,
responde perfectamente a los gestos básicos y los avanzados. A nivel de
brillo es eficiente, con exceso de luz natural sufre como todas pero en
el resto de condiciones se porta perfectamente. Eso sí, el sistema de
brillo automático deja bastante que desear, no siempre se ajusta bien a
lo que esperamos de él.
Rendimiento y conectividad
Cuatro núcleos es el estándar en la gama alta para Android y Samsung en este sentido no sólo está a la altura sino que
supera a sus más directos competidores. Sobre el papel su quad core a 1,4 GHz es inferior al del
HTC One X (1,5 GHz) sin embargo en los benchmarks vemos que el terminal de la coreana supera con diferencia al de la taiwanesa.

Si nos quedamos con el dato técnico, Samsung Galaxy S3 marca
5.246 puntos en Quadrant, una diferencia notable –pero no demasiado grande- respecto al terminal más rápido según esta herramienta de benchmark, el
HTC One X.
Más allá de las pruebas técnicas, que no dejan de ser eso mismo,
el rendimiento
del terminal es excelente. Puede sonar a una obviedad, y es que si un
smartphone no va bien con este hardware sería preocupante, pero el
sistema lo mueve con total fluidez. En todo el tiempo que le hemos
probado se ha portado a la perfección.
Software
Empezamos con el software. Como bien sabéis el terminal cuenta con
Android Ice Cream Sandwich 4.0.
Una versión que rápido queda oculta por todos los elementos de la capa
de software Samsung: TouchWiz. Siguiendo la estela de lo natural, la
coreana nos trae una interfaz renovada que se ajusta no sólo a la alta
resolución de la pantalla sino a esa temática más cercana al agua.

Se mantienen muchas claves estéticas de la anterior versión de
TouchWiz:
botones, distribución… En general son acertados, como podéis ver en la
galería que hay en la conclusión de este apartado, pero prefiero Holo,
el tema por defecto de Ice Cream Sandwich. Entiendo la búsqueda de la
diferenciación, pero no termina de convencerme.
No obstante, hay que reconocer que cuenta con
algunos detalles
muy buenos como todos los paneles de energía en la barra de áreas
distribuidos con scroll horizontal, la estancia inteligente que detecta
si estamos delante del terminal y en función de esto mantener o no
encendida la pantalla…
Batería
2.100 mAh. Cuando Samsung anunció esta cifra
durante la presentación en Londres muchos imaginamos que por fin alguien
iba a marcar la diferencia en el talón de Aquiles de todos los
smartphones, la autonomía. Cargar el teléfono móvil todos los días se ha
convertido en una costumbre y este amperaje sonaba prometedor sobre el
papel.
Parecía que Samsung había dado con la clave: una batería fiable sin
necesidad de sacrificar el diseño, como el caso del Motorola
RAZR Maxx. Sin embargo esos 2.100 mAh bajan rápido a la tierra para devolvernos a la realidad: la batería dura como la mayoría.
No esperéis milagros,
cumple con el día a día usándolo de forma normal: datos, abrir páginas,
consultar redes sociales, hacer fotos, alguna que otra llamada…
No hay que olvidar que este grandullón tiene una pantalla de 4,8
pulgadas y es capaz de hacer muchas cosas. De momento parece que
tendremos que esperar para ver baterías que aumenten de verdad la
autonomía. Si aumentamos su uso reproduciendo vídeos o jugando la
duración se reduce a las seis horas. No obstante para el uso común que
podemos darle
cumple bien.
Cámara
Acabamos este análisis con un apartado muy importante y que este año
está ganando peso como uno de los elementos que condiciona la compra de
un smartphone:
la cámara. Muchos fabricantes han dado
importancia a este elemento y a raíz de ello hemos recibido smartphones
con una calidad realmente buena para el tipo de formato que se trata.
Este 2012 la guerra continúa por este camino y tras la apuesta del
Xperia S (la cámara del Xperia S en diez fotos) y el
HTC One X (análisis a fondo), dos modelos con cámaras de gran nivel, Samsung se ha encontrado con un listón muy alto.
El detalle técnico de la cámara nos deja al principio un poco fríos:
el mismo sensor que el Samsung Galaxy SII.
En palabras de Samsung España, han decidido volcarse más en el software
y lo cierto es que lo han conseguido ya que en comparación una con la
otra los colores son más naturales y se aprecia un poco más de nitidez.
Eso sí, hay detalles técnicos que mejoran: la apetura mínima es de 2,6
frente a los 2,65 del
SII y la longitud focal de 3,7mm.
Tras varias pruebas en diferentes condiciones, a la hora de hacer
fotografías se porta bastante bien. En situaciones de poca luz flaquea
un poco pero
el rendimiento es bueno tanto en
interiores como en exteriores. El zoom da bastante de sí y, como podéis
ver en las fotos que acompañan este apartado cumple bien tanto en
enfoque automático como con reconocimiento de caras y macro.